Volver…

Desde el domingo en la noche he estado pensando en lo que pasó en Venezuela, lo que no pasó, en lo que puede pasar y en cómo se verán las cosas en algún momento. Mis hipótesis son muchas pero realmente lo que más puedo sacar de todo este peo es: un tango.

Y este tango me viene a la cabeza por toda esa familia, amigos y conocidos que tengo afuera pero que realmente no lo quieren estar…

“Yo adivino el parpadeo de las luces que a lo lejos van marcando mi retorno…” serán las luces que muchos verán al regresar a Venezuela. El balizaje que te dice que ya estás en casa. “Son las mismas que alumbraron con sus pálidos reflejos hondas horas de dolor…” ya que precisamente esas son las luces que muchos han visto. Que huyeron por desesperación o en busca de algo mejor.

“Y aunque no quise el regreso, siempre se vuelve al primer amor…” porque dejar una nueva vida también es difícil, más difícil que dejar la primera pero el hogar siempre será el hogar. “La vieja calle donde el eco dijo tuya es su vida, tuyo es su querer, bajo el burlón mirar de las estrellas que con indiferencia hoy me ven volver…” se termina volviendo a ese lugar que te vio con desprecio o que en algún momento te hizo ir, y muy posiblemente esas caras que se rieron o te vieron ir, te volverán a ver.

“Volver… con la frente marchita, las nieves del tiempo platearon mi sien…” es posible que muchos cuando vuelvan estén demasiado viejos para saber quiénes eran, o que se fueron tan jóvenes que al volver sea difícil de reconocer. “Sentir… que es un soplo la vida, que veinte años no es nada, que febril la mirada, errante en las sombras, te busca y te nombra.” porque una habilidad increíble -y un defecto- del venezolano es que se le olvida tan fácil todo y el tiempo se le pasa tan rápido que pensarán que se fueron ayer. “Vivir… con el alma aferrada a un dulce recuerdo que lloro otra vez…” y es que muchos tendrá ese recuerdo que los vio partir.

“Tengo miedo del encuentro con el pasado que vuelve a enfrentarse con mi vida…” ya que el hogar siempre te recibe pero nunca es fácil volver. “Tengo miedo de las noches que pobladas de recuerdos encadenan mi soñar…” y es que dormir no es fácil cuando se regresa a un lugar tan familiar pero tan desconocido.

“Pero el viajero que huye tarde o temprano detiene su andar…” ya que ese trote no lo aguanta todo el mundo. El nómada no muere de viejo sino de cansancio. “Y aunque el olvido, que todo destruye, haya matado mi vieja ilusión, guardo escondida una esperanza humilde que es toda la fortuna de mi corazón…”  aunque muchos vuelvan sería agradable que mantuvieran la esperanza de algo mejor.

Y es que realmente el país no se acaba, o que la vida está en nuestra contra, simplemente que cuando se dañan las ilusiones o se pierden las esperanzas, la gente pierde lo poco a lo que se ha aferrado y eso le “daña” el corazón.

Es verdad que muchos que estaban afuera querían volver o que veían con ilusión su retorno, pero es que lastimosamente a la gente se le olvida que la realidad de unos no es la realidad de todos.

“Disappointment is a sort of bankruptcy – the bankruptcy of a soul that expends too much in hope and expectation.”

– Eric Hoffer

2 comments so far

  1. *Mari on

    Me encantó este post, primero porque te entiendo a la perfección y segundo porque volver, aunque no lo creas, es mi tango favorito. Melinyel ;)

    • dracomes on

      Je, suele suceder… Dicen que por eso la gente se casa… I <3 2


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